miercuri, decembrie 27, 2006

"Ballena azul en Chile: Los gigantes de la conservación marina"

El proyecto de creación de un área marina y costera protegida en Chiloé y el Golfo Corcovado ubicados al sur de Chile, denominado "Ballena azul en Chile: Los gigantes de la conservación marina", se hizo acreedor del "Sello Bicentenario 2006", premio otorgado por la Presidenta de la República, Michelle Bachelet.
El "Sello Bicentenario" es un reconocimiento público a iniciativas provenientes de la sociedad civil, sector privado y entidades públicas autónomas que ejecuten proyectos de impacto nacional y se enmarca en el programa de actividades que el Gobierno de Chile, está llevando adelante para conmemorar los 200 años de vida republicana del país, que se cumplirán el 18 de septiembre de 2010
El objetivo principal de la iniciativa es la protección de la ballena azul y de su ecosistema. El proyecto fue presentado a la Comisión Bicentenario por el doctor Rodrigo Hucke-Gaete, docente de la Universidad Austral de Chile y director del Centro Ballena Azul. El académico señaló que los fondos, que provienen del Banco Interamericano de Desarrollo ascienden a los 297 millones de pesos chilenos, ayudarán a sentar las bases biológicas, socioeconómicas y de potenciales actividades futuras.
La superficie marina a proteger, tiene una extensión total de 46 mil kilómetros cuadrados y la propuesta surgió a raíz del descubrimiento en 2003 de ballenas azules en actividades de crianza y alimentación en la zona de Chiloé y el golfo Corcovado. Importante es también tener en cuenta que, en la misma área la actividad de la pesca y la acuicultura es intensiva, se considera como necesario la coordinación de acciones que garanticen la sustentabilidad.
La propuesta de creación del Área Marina Costera Protegida tiene el apoyo de instituciones nacionales e internacionales entre las que se cuenta la Comisión Nacional del Medio Ambiente (Conama), la Comisión del Medio Ambiente del Senado, Fundación Rufford, Whale & Dolphin Conservation Society, Wildlife Conservation Society y Fundación Avina.

Niciun comentariu: